[VIDEO] DEA y ASSMCA firman acuerdo ante creciente uso de fentanilo en la Isla

July 14, 2017

El director de la Administración Federal para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), y la directora de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), Suzanne Roig Fuertes, anunciaron el viernes un acuerdo entre ambas entidades, para atender el creciente aumento en el uso de fentanilo en la Isla.

“Desde el 2016 hemos informado a la sociedad sobre el Fentanyl y su llegada a a Isla. Para nosotros es vital este esfuerzo, porque el Fentanyl es muy peligroso y salvar vidas es parte de nuestra misión”, dijo Donahue en conferencia de prensa.

“Estamos fortaleciendo las actividades de alcance comunitario enlazándolas a tratamiento y con un componente de educación al adicto. De igual forma, estamos coordinando adiestramientos, reforzando la Línea PAS, así como orientando profesionales de la medicina y de la conducta sobre el manejo e intervención de Fentanyl”, sentenció por su parte Roig Fuerte.

El acuerdo pretende un enfoque diferente en la prevención. Con el entendido, se intercambia información sobre drogas emergentes y sus modalidades, adiestramiento y datos estadísticos de Puerto Rico. Además, se busca informar y educar a la ciudadanía a través de ASSMCA.

Hasta el momento, ASSMCA ha certificado 8 muertes por sobredosis de fentanilo. Unas seis en el área de Mayagüez y dos en la cárcel Las Cucharas en Ponce. Además, las pruebas inmediatas de orina que la agencia ha hecho en las clínicas en Mayagüez y Arecibo arrojó que de las 36 pruebas realizadas, 27 resultaron positivas a la sustancia.

El fentanilo que se consigue en la calle viene mezclado con cocaína o heroína. Es una sustancia sintética creada en laboratorios en China o laboratorios clandestinos y el adicto que lo consume lo desconoce. También, se puede conseguir en pastillas, que simulan otros medicamentos que se venden en el punto. Incluso, el mero hecho de que una persona entre en contacto con la sustancia, puede llevar riesgo a la salud.

Supuestamente, el costo en la calle para un usuario fluctúa entre 10 a 15 dólares por dosis.